Defendemos Aldaya
porque la amamos.
Y la amamos demasiado para seguir mirando cómo se gestiona como si sus vecinos no merecieran explicaciones.
Aldaya Decidix nace de la gente corriente, de vecinos y vecinas que quieren a su pueblo y que están hartos de ver cómo se gestiona mirando hacia otro lado. No tenemos siglas de partido detrás, no tenemos colores, no tenemos otro interés que Aldaya: un municipio de 34.000 personas que merece mucho más de lo que ha tenido, y que tiene en su historia, en su artesanía, su industria y en sus barrios todo lo necesario para ser un lugar del que sentirse profundamente orgulloso. Somos municipalistas porque creemos que los problemas reales de la gente —llegar a tiempo al trabajo, no inundarse cada vez que llueve, poder acceder a cualquier rincón del pueblo si tienes una movilidad reducida, saber lo que hace tu ayuntamiento— no son cuestión de izquierdas ni de derechas, sino de compromiso y de honestidad.
Queremos una Aldaya que cuide lo que tiene: que proteja el abanico valenciano como el patrimonio vivo que es, que preserve las chimeneas de sus antiguas fábricas de “rajola” y los rincones históricos que este ayuntamiento ha dejado desaparecer por no tener siquiera un catálogo patrimonial, que conecte a sus vecinos con Valencia sin que una distancia de cinco minutos en coche se convierta en una hora de espera, y que hable con su gente de verdad, barrio a barrio, cara a cara. Y queremos también una Aldaya que abrace a quienes han venido de fuera a echar raíces aquí, porque esta también es su casa, y tienen tanto derecho como cualquiera a conocer cómo eran las calles que pisan, las fiestas que celebran y el oficio que hizo famoso a este pueblo en el mundo entero. Defendemos Aldaya porque la amamos, y la amamos demasiado para seguir mirando cómo se gestiona como si sus vecinos no merecieran explicaciones.
Un modelo político diferente
Aldaya Decidix no es un partido político al uso. Antes de proponer, analizamos. Antes de comprometer, verificamos. Las propuestas no nacen de la ideología: nacen del diagnóstico. Cada medida es la respuesta directa a una necesidad real y documentada de nuestro municipio.
Nuestro modelo parte de tres convicciones: que los datos públicos deben orientar las decisiones, que los vecinos deben participar en ellas, y que la gestión municipal debe rendir cuentas permanentemente.
Los jóvenes de Aldaya
tienen que poder quedarse
Sin vivienda asequible, sin empleo de calidad en los polígonos, sin transporte metropolitano, la respuesta racional es marcharse. Aldaya Decidix hace de los jóvenes el eje central de su programa — no como eslogan electoral, sino con medidas concretas en cada área.
Vivienda
Bolsa municipal de vivienda joven. Intermediación entre propietarios y jóvenes con avales municipales. Bonificaciones para rehabilitar vivienda vacía destinada a alquiler asequible.
Empleo en polígonos
Bonificaciones para empresas que contraten jóvenes locales. Ventanilla única para nuevas actividades en menos de 48h. Aldaya tiene polígonos — hay que hacer que trabajen para sus vecinos.
Transporte
Posición pública firme a favor de la Línea 14 de Metrovalencia. Mejora de frecuencias del MetroBus en fin de semana. Movilidad metropolitana real para una ciudad de 35.000 habitantes.
Participación real
Consell Jove Municipal con voz en el presupuesto participativo. Partida anual gestionada por los jóvenes. Ninguna decisión sobre espacios juveniles sin consulta previa.
Digital y cultura
Espacio cultural y digital para los jóvenes: coworking, formación y recursos en un entorno moderno. Tarifa cero en deportes municipales para jóvenes en paro.
8 compromisos para transformar Aldaya
Transformar, no solo gestionar. Cada eje es la respuesta a una necesidad concreta del municipio.
Una hacienda que capta
Un ayuntamiento que no solo recauda sino que trabaja activamente para captar recursos externos: fondos europeos, autonómicos y provinciales. El dinero que merece Aldaya existe. Hay que ir a buscarlo.
Transparencia y democracia
Contratos públicos accesibles, datos actualizados en tiempo real, presupuestos que los vecinos ayudan a decidir. La transparencia no es un extra: es la base de la confianza entre gobierno y ciudadanía.
Inversión real en el municipio
Un ayuntamiento que construye futuro, no solo gestiona el presente. Comprometemos una parte creciente del presupuesto a inversión real: obra pública, equipamientos e infraestructuras.
Conectar Aldaya
Exigir el metro que Aldaya merece. Mejorar el transporte público cuando más se necesita. Movilidad metropolitana real para todos.
Ciudad verde
Más arbolado, más parques, calidad del aire medida y publicada. Una ciudad que respira y que sabe lo que respira. La transición energética empieza en los propios equipamientos municipales.
Servicios que llegan
Sanidad de proximidad con especialidades reales en Aldaya. Programas de empleo específicos para quienes más lo necesitan. Tarifas sociales en todos los servicios municipales.
Aldaya para los jóvenes
Bolsa de vivienda joven, biblioteca como hub digital, Consell Jove con presupuesto propio. Aldaya tiene que ser un lugar donde merezca la pena quedarse — y donde quedarse sea posible.
DANA: reconstrucción con cuentas claras
Seguimiento público mensual de cada euro comprometido. Oficina municipal para afectados. Ninguna familia dejada atrás. La reconstrucción no es un trámite: es una deuda con los vecinos de Aldaya.
Aldaya 2031: el pueblo que queremos
No es un sueño. Es el compromiso concreto que asumimos con los vecinos de Aldaya.
Presupuesto
Un ayuntamiento que invierte más y mejor. Captación activa de fondos externos, fiscalidad más justa y presupuesto orientado a las necesidades reales del municipio.
Movilidad
Conexión real con Valencia sin depender del coche. Más frecuencias, mejores enlaces y coordinación efectiva con las administraciones de transporte.
Medio Ambiente
Aldaya más verde, más limpia y más eficiente. Control de la calidad del aire, nuevos espacios verdes y energía renovable en los equipamientos municipales.
Empleo
Más empleo y mejores oportunidades para todos los vecinos. Apoyo a la actividad empresarial local y medidas específicas para los colectivos con más dificultades de inserción.
Servicios
Servicios públicos de verdad: sanidad de proximidad, cultura accesible y atención social para quienes más lo necesitan. Tarifas sociales en todos los servicios municipales.
Democracia
Un ayuntamiento transparente y participativo. Información pública real, participación ciudadana garantizada y rendición de cuentas sin excusas.